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Turbulencias petroleras: el rol del capricho y la política

Erick Behar Villegas, decano de la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Contables de la U. Central, reflexiona sobre el alza de precios del petróleo en el ámbito internacional.

Erick Behar

 

La sensibilidad del precio del petróleo tiene una dimensión política poderosa. Se habla frecuentemente del rol que desempeñan la influencia de la volatilidad del dólar y otras variables como la tasa de interés en EE.UU., pero, según los recientes sucesos, es notorio cómo la volatilidad en política internacional hace vibrar al Brent y al WTI.

El anuncio de la administración Trump de frenar las exportaciones de petróleo iraní a través de sanciones contra los importadores, ahora se acumula con las deficiencias productivas de Venezuela y el caos que vive Libia. El general Jalifa Hafter armó un gobierno rebelde que empezó a adueñarse de los campos petroleros del sur, hasta que recientemente atacó la capital, Trípoli.

Lo notorio de esto es que su arremetida tiene el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos, ahora de los Estados Unidos e, inclusive, muy poco rechazo de algunos países europeos. Lo preocupante, a parte de la tragedia de la violencia, es que los mensajes parecen estar cambiando: la ONU y los Estados unidos no apoyan al mismo gobierno de un país fallido institucionalmente, pero rico en petróleo.

En toda esta discusión pareciera que el rol teórico de Arabia Saudita es el de salvar la subida de los precios, reemplazando el millón de barriles diarios que exporta Irán (su capacidad productiva supera 4 millones, pero sus exportaciones oscilan entre 900.000 y 1,3 millones de barriles diarios).

El problema está en que la OPEP no necesariamente está interesada en que los saudíes incrementen la oferta, pues esto iría en contra de un precio alto de manera sostenida. Aquí de nuevo la política internacional podrá seguir catalizando los shocks de oferta y, por ende, los precios del petróleo. Las mismas turbulencias dentro de la OPEP han llevado a peleas con Qatar, Emiratos Árabes y los saudíes, pensando que estos últimos dos tienen la presión permanente de los Estados Unidos.

Como lo manifesté en un análisis del 2015, la regla de oro en la que uno baja y el otro sube (Brent-TRM) no necesariamente se da siempre, pues otras variables traen efectos a veces inesperados. Lo cierto es que la volatilidad es notoria y tiene efectos colaterales.

La volatilidad del petróleo se puede observar en el Índice Crude Oil Volatility Index (OVX)- que se disparó el 22 de abril después de los anuncios de los EE.UU-, lo que me genera algo de preocupación de cara a nuestras proyecciones para el Plan de Desarrollo Nacional en Colombia.

Se habla de US$70 o inclusive US$75 por barril, pero realmente es difícil partir de proyecciones históricas, sabiendo que ahora estamos en una era de anuncios cambiantes, caprichos (aunque de eso siempre ha habido un poco) y tensiones internacionales.

Revisando lo que se dice en varias partes del mundo, hay varios traders y economistas sorprendidos por los anuncios de Trump, dado que uno supondría que la subida de precios de la gasolina en el mercado de los EE.UU. es algo que aborrece el presidente. 

Si los saudíes no entran a suplir el déficit artificial de Irán o si no pasa algo inesperado, probablemente en los EE.UU., terminen viviendo un alza en la gasolina y en otros derivados del petróleo.  

 

Erick Behar Villegas
Decano FCAEC
Bogotá, D. C., 13 de mayo 2019
Imágenes: Departamento de Comunicción y Publicaciones.
Última actualización: 2019-06-10 12:41