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El sonido de la luz, un documental sinestésico

Egresados de Cine presentaron esta obra, llena de emotividad y sutileza, en el Bogotá International Film Festival y el Festival de Cine colombiano de Nueva York.

el sonido de la luz

 

Johana Botero, directora del CineClub de la UC, entrevistó a Nicole Manuela Prieto y a Santiago Forero, egresados de Cine de la Universidad Central, realizadores del documental El sonido de la luz; trabajo de grado en el que la memoria, la nostalgia y la experimentación se combinan en un viaje ASMR, una suerte de sinestesia que permite ver esta película con los oídos y el tacto.

Johana Botero:¿Cómo surgió la idea del documental El sonido de la luz?

Nicole Prieto y Santiago Forero: Estuvimos, más o menos, tres años entre la investigación y la realización del corto. Teníamos curiosidad de explorar la ceguera y la sordera a través del cine que son en principio sonido e imagen. Se suele pensar que estas condiciones son la ausencia total de la luz y el sonido, pero no siempre es así. Conforme fue pasando el tiempo y seguíamos investigando nos íbamos dando cuenta junto a las personas a las que acudimos con estas condiciones, que todas tenían manifestaciones visuales y sonoras distintas que a veces uno no llega a imaginar, y todas estas manifestaciones van ligadas muchas veces con la memoria, como es el caso de Pablo, el personaje que nos guía en el documental. Entonces, la idea general fue más una curiosidad que con el tiempo nos fue llevando al documental.

J.B.: ¿Cómo fue el proceso del desarrollo del documental durante la carrera de Cine en la Universidad Central?

N.P. y S.F.: La idea de la película surgió en cuarto semestre en una clase de diseño sonoro. Durante cada semestre buscábamos descifrar un poco qué era lo que realmente queríamos a través de nuestra investigación y de asesorías que teníamos a lo largo de las clases. Al final, decidimos que esto iba a ser nuestro trabajo de grado y por lo tanto cuando propusimos la idea definitiva del cortometraje, los profesores y nuestra tutora de grado fueron receptivos a todas nuestras dudas, objetivos y ambiciones que teníamos con el proyecto. Fue dándose como un proceso colaborativo entre algunos profesores interesados en la idea, personas externas que conocíamos de algunas instituciones como el Instituto Nacional para Ciegos o el Instituto Nacional para Sordos y también del personaje.

J.B.: ¿Cuál ha sido la participación nacional e internacional del proyecto y cómo han gestionado el tema de la distribución y exhibición?

N.P. y S.F. : La participación del cortometraje en festivales todavía está en proceso. Hemos participado en varios festivales universitarios en Bogotá, también participamos en el Bogotá International Film Festival (BIFF) el año pasado. Este año fuimos seleccionados en el Festival de Cine Colombiano de Nueva York. La distribución del corto ha sido ejecutada en gran parte por nosotros mismos, en el BIFF participamos gracias a la gestión de la Coordinación de Extensión del Departamento de Cine.

J.B.: ¿Cómo fue la experiencia de llevar este trabajo a Nueva York? ¿Qué fue lo más interesante de esta experiencia?

N.P. y S.F.: Lo más interesante del festival, teniendo en cuenta cuál es su misión, fue la forma en la que los colombianos residentes de Nueva York y de ciudades cercanas reciben el cine de su país, no solo los largometrajes, era muy bonito ver que en las muestras de cortometrajes la sala siempre estuvo llena. Para nosotros fue una experiencia enriquecedora porque te das cuenta realmente del valor cultural que tiene el cine y la posibilidad de traspasar las fronteras.

J.B.: ¿Qué sigue para ustedes como realizadores audiovisuales? ¿Qué perspectivas tienen, proyectos?

N.P. y S.F. : Por el momento no morir de hambre (risas)... Mentiras, ahorita estamos escribiendo un cortometraje de ficción, queremos aventurarnos con eso. Estamos creando un colectivo con dos amigos que tienen un corto que fue seleccionado en Oberhausen y en conjunto estamos trabajando para presentarnos a convocatorias y comenzar a movernos con cortos. También estamos desarrollando una instalación audiovisual que sea extensión de El sonido de la luz.

J.B.: El diseño sonoro del corto es uno de los valores más fuertes que encuentro en el mismo, ¿cómo lo trabajaron en las diferentes etapas de la producción?

N.P. y S.F. : Desde la gestación y posterior desarrollo de la idea sabíamos que el sonido era clave para lograr transmitir los elementos sensoriales de la pérdida que Pablo había vivido en el transcurso de su vida. Durante el desarrollo y la preproducción empezamos a buscar referencias de performances, músicos, diseñadores sonoros y películas.

El primer referente y el más influyente en la película fue Michel Chion y sus textos: La audiovisión; El Cine, un arte sonoro, y un coloquio llamado Aspectos sensoriales en el cine actual. Eso edificó muy bien la forma como veíamos el diseño sonoro, desde donde debíamos edificarlo y nos permitió entender mejor lo que queríamos en el cortometraje.

También artistas como Raymond Murray Schafer, John Cage o la película póstuma de Derek Jarman Blue, entre otras muchas cosas fueron descubrimientos muy importantes para nosotros durante la producción de la pelí.

En cuanto a la construcción de paisajes sonoros, dedicamos una semana a viajar para buscar los sonidos que necesitábamos y los que no podíamos conseguir, algunas personas nos donaron algunas grabaciones de sus bancos de sonido. Esta búsqueda se hizo teniendo en cuenta el testimonio de Pablo y lo que sentíamos que debíamos contar en la pelí. Con la música sí fue algo más de exploración y autodidactismo ya que nosotros no sabíamos mucho de música y menos de teoría musical, así que fueron tres meses previos al trabajo de sonido para experimentar y eventualmente salieron cosas que terminaron en la versión final.

Por último, la mezcla sonora no la hicimos nosotros. Fueron José Delgadillo y Diana Martínez de Guateque Cine, que hicieron un gran trabajo en darle mucha potencia al diseño sonoro y que el espectador pudiera sentir más esos sonidos del pasado y la pérdida.

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En el programa de Cine de la Universidad Central, las asignaturas se realizan a partir de dos ejes: la aproximación teórica a los temas y ejercicios prácticos. Esto se hace a través de diferentes estrategias y herramientas pedagógicas. Sin embargo, la aplicación del conocimiento en la práctica es nuestra principal fortaleza. Si desea conocer más sobre nuestra carrera de Cine clic aquí.

Johanna Botero
Directora del Cineclub UC
Bogotá, D. C., 29 de agosto de 2019
Imágenes: Cortesía Santiago Forero
Última actualización: 2019-09-04 18:40