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Noticentral Universidad Central

Líderes educativos repiensan la educación superior en Colombia

Institucional | 16 Marzo, 2026

Desde diferentes miradas epistemológicas, directivos, profesores y expertos en educación analizaron los retos y las estrategias para afrontar la transformación de la formación superior. En el encuentro, denominado “Prospectivas de la educación superior” y realizado en la Universidad Central, cuatro panelistas hicieron planteamientos frente a las nuevas tendencias de la educación en Colombia y cómo las universidades pueden tomar los cambios como una oportunidad de innovación.

En el espacio, participaron:

  • Jorge Alberto Osorio, presidente de Innovación en Griky, empresa que crea contenidos digitales para 70 universidades alrededor del mundo.  Es diseñador gráfico de la Universidad Nacional de Colombia con 27 años de experiencia en el campo de la educación. 
  • Constanza Abadía, vicerrectora académica y de investigación en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), psicóloga experta en evaluación pedagógica.
  • Alfonso Reyes Alvarado, ingeniero de sistemas y físico de la Universidad de Los Andes que ha estado vinculado al sector educativo a través de cargos como el de rector de la Universidad de Ibagué. 
  • Raúl Trujillo, experto en prospectiva, estrategia y competitividad computacional en ciencias sociales y profesor de la Universidad Externado de Colombia. 

Educación adaptable, la nueva realidad del sector

Para Jorge Alberto Osorio, la educación superior se entiende como un “ecosistema en adaptación”, ya que los modelos académicos deben evaluarse y actualizarse constantemente. De acuerdo con el ponente, si se compara con otras épocas históricas, en la actualidad el conocimiento se produce más rápidamente, al punto de que, para el 2030, el 39 % de las habilidades solicitadas hoy en el mercado laboral podrían quedar obsoletas. 

En ese sentido, Osorio señaló que la reinvención de la labor docente es indispensable. Las y los profesores deben pensar su profesión como una mano que ayuda a que “el estudiante sepa lo que quiere aprender, más que adaptarse a lo que exige el sistema”. Este nuevo paradigma surge porque la educación superior debe ofrecer formación multidisciplinaria, con un currículo adaptable a los gustos y necesidades de cada individuo. 

La universidad como un aliado permanente

Más allá de ser parte de la vida de los estudiantes durante la formación universitaria, las instituciones de educación superior pueden acompañar a las personas permanentemente. Así lo afirmó Consuelo Abadía, la segunda ponente de este panel, quien considera que la actualización profesional constante debe estar acompañada por las universidades a lo largo de la vida.

En línea con eso, también contó cómo ha aplicado la neuropedagogía en su rol como vicerrectora académica. Destacó que comprender cómo aprende el cerebro es la base para crear programas académicos mucho más acordes con experiencias de aprendizaje significativas para los estudiantes. 

Lo que mantiene la esencia de la universidad

Reyes destacó que, con estas acciones, se lograría un involucramiento con organizaciones y la sociedad civil en distintos frentes. Por ejemplo, se haría investigación académica vinculando a las comunidades desde el inicio del proyecto, lo que permitiría que tenga un impacto directo en la sociedad.

Por otro lado, también mencionó que la pertinencia de las universidades está relacionada con el ajuste de las mallas curriculares. En su obra propone que los tiempos de estudio sean rutas de aprendizaje en cinco ciclos para reducir la duración del pregrado, lo que permitiría satisfacer una de las mayores necesidades y ajustarse a las tendencias de la educación para este nivel. 

El papel de la universidad en el presente

Integrando los planteamientos de las ponencias anteriores, el investigador Raúl Trujillo centró su exposición en el papel global de la educación superior. Señaló que la universidad debe responder a los desafíos globales y escuchar a la sociedad con mirada hacia el futuro; asimismo, facilitar una producción más eficiente del conocimiento para generar un análisis en el que empresas, Estado y academia estén más unidos. 

Apoyó sus conclusiones en estudios de distintos centros de pensamiento dedicados a analizar el futuro de la educación. En ese contexto, Trujillo destacó que el reto para las universidades no es solo actualizar sus programas académicos, sino repensar su papel en una sociedad que cambia con rapidez. La formación flexible, el aprendizaje permanente y la articulación con distintos sectores serán factores decisivos para que la educación superior continúe siendo un motor de conocimiento, innovación y transformación social.


Lina María González
Máster Central
Bogotá, D. C., 17 de marzo de 2026
Imágenes: Freepik

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