Líderes educativos repiensan la educación superior en Colombia
En un panel de la UCentral, expertos analizaron los cambios que enfrenta la educación superior y las estrategias para mantener su pertinencia en el país.
Desde diferentes miradas epistemológicas, directivos, profesores y expertos en educación analizaron los retos y las estrategias para afrontar la transformación de la formación superior. En el encuentro, denominado “Prospectivas de la educación superior” y realizado en la Universidad Central, cuatro panelistas hicieron planteamientos frente a las nuevas tendencias de la educación en Colombia y cómo las universidades pueden tomar los cambios como una oportunidad de innovación.
En el espacio, participaron:
- Jorge Alberto Osorio, presidente de Innovación en Griky, empresa que crea contenidos digitales para 70 universidades alrededor del mundo. Es diseñador gráfico de la Universidad Nacional de Colombia con 27 años de experiencia en el campo de la educación.
- Constanza Abadía, vicerrectora académica y de investigación en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD), psicóloga experta en evaluación pedagógica.
- Alfonso Reyes Alvarado, ingeniero de sistemas y físico de la Universidad de Los Andes que ha estado vinculado al sector educativo a través de cargos como el de rector de la Universidad de Ibagué.
- Raúl Trujillo, experto en prospectiva, estrategia y competitividad computacional en ciencias sociales y profesor de la Universidad Externado de Colombia.
De acuerdo con Paula Andrea López, rectora de la Universidad Central, este tipo de discusiones llevan a repensar la educación superior desde nuevas pedagogías educativas, formación que no se limite a la población joven y un modelo educativo que apunte a las nuevas realidades digitales del mundo. Según explicó la directiva, las instituciones de educación superior deben analizar estas variables para que sus programas académicos sigan siendo pertinentes y adecuados al contexto social del siglo XXI.
Educación adaptable, la nueva realidad del sector
Para Jorge Alberto Osorio, la educación superior se entiende como un “ecosistema en adaptación”, ya que los modelos académicos deben evaluarse y actualizarse constantemente. De acuerdo con el ponente, si se compara con otras épocas históricas, en la actualidad el conocimiento se produce más rápidamente, al punto de que, para el 2030, el 39 % de las habilidades solicitadas hoy en el mercado laboral podrían quedar obsoletas.
En ese sentido, Osorio señaló que la reinvención de la labor docente es indispensable. Las y los profesores deben pensar su profesión como una mano que ayuda a que “el estudiante sepa lo que quiere aprender, más que adaptarse a lo que exige el sistema”. Este nuevo paradigma surge porque la educación superior debe ofrecer formación multidisciplinaria, con un currículo adaptable a los gustos y necesidades de cada individuo.
Por otro lado, el conferencista destacó dos aspectos clave para impulsar en las instituciones de educación superior:
- Impartir microcertificaciones académicas a lo largo del pregrado, debido a que esto mejora la empleabilidad de los alumnos y aporta mayor valor en el tiempo a los perfiles profesionales.
- Propiciar la autonomía de aprendizaje, pues esta habilidad es indispensable en un mundo en constante cambio, donde las competencias profesionales se transforman rápidamente.
La universidad como un aliado permanente
Más allá de ser parte de la vida de los estudiantes durante la formación universitaria, las instituciones de educación superior pueden acompañar a las personas permanentemente. Así lo afirmó Consuelo Abadía, la segunda ponente de este panel, quien considera que la actualización profesional constante debe estar acompañada por las universidades a lo largo de la vida.
Para ello, la educadora advirtió que la enseñanza debe evaluar cómo el alumno sabe aplicar sus conocimientos a contextos laborales e individuales. Si bien el conocimiento teórico es la base de la práctica, Abadía expresó que el aprendizaje genuino se genera a través de lo tangible y experiencial.
En línea con eso, también contó cómo ha aplicado la neuropedagogía en su rol como vicerrectora académica. Destacó que comprender cómo aprende el cerebro es la base para crear programas académicos mucho más acordes con experiencias de aprendizaje significativas para los estudiantes.
Lo que mantiene la esencia de la universidad
A partir de su nuevo libro La universidad necesaria, Alfonso Reyes habló de la esencia de las universidades y de cómo estas deben hacer cambios estructurales para mantener su legitimidad. Según el experto, entender el conocimiento como materia prima, facilitar el aprendizaje y posibilitar la investigación entre varios campos son estrategias que impulsarían un mayor impacto social de la educación superior.
Reyes destacó que, con estas acciones, se lograría un involucramiento con organizaciones y la sociedad civil en distintos frentes. Por ejemplo, se haría investigación académica vinculando a las comunidades desde el inicio del proyecto, lo que permitiría que tenga un impacto directo en la sociedad.
Por otro lado, también mencionó que la pertinencia de las universidades está relacionada con el ajuste de las mallas curriculares. En su obra propone que los tiempos de estudio sean rutas de aprendizaje en cinco ciclos para reducir la duración del pregrado, lo que permitiría satisfacer una de las mayores necesidades y ajustarse a las tendencias de la educación para este nivel.
El papel de la universidad en el presente
Integrando los planteamientos de las ponencias anteriores, el investigador Raúl Trujillo centró su exposición en el papel global de la educación superior. Señaló que la universidad debe responder a los desafíos globales y escuchar a la sociedad con mirada hacia el futuro; asimismo, facilitar una producción más eficiente del conocimiento para generar un análisis en el que empresas, Estado y academia estén más unidos.
Apoyó sus conclusiones en estudios de distintos centros de pensamiento dedicados a analizar el futuro de la educación. En ese contexto, Trujillo destacó que el reto para las universidades no es solo actualizar sus programas académicos, sino repensar su papel en una sociedad que cambia con rapidez. La formación flexible, el aprendizaje permanente y la articulación con distintos sectores serán factores decisivos para que la educación superior continúe siendo un motor de conocimiento, innovación y transformación social.
Desde la Universidad Central, promovemos estos espacios de diálogo para enriquecer la conversación sobre el futuro de la educación superior. Con firmeza, creemos que se requiere de la unión de opiniones y perspectivas para que las instituciones educativas sigan brindando formación pertinente en medio de esta época de transformación.
Lina María González
Máster Central

