Una visión pedagógica que transforma la educación: Luz Dalila Rivas
Con una destacada trayectoria en gestión curricular y pedagogía, la Dra. Luz Dalila Rivas asume el reto de liderar la nueva Vicerrectoría de Desarrollo Académico e Innovación.
La trayectoria de la Dra. Luz Dalila Rivas Caicedo ha logrado equilibrar la profundidad del pensamiento pedagógico, la sensibilidad de la creación artística, el rigor de la investigación académica y la visión estratégica de la gestión universitaria. Es doctora y magíster en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), titulaciones obtenidas con mención honorífica. Cuenta, además, con la Medalla al Mérito Alfonso Caso, el máximo reconocimiento a la excelencia posgradual otorgado por dicha institución.
Su perfil, forjado primero en la música y luego en la investigación crítica y la etnomusicología, junto a su trayectoria en el diseño de programas de pregrado y posgrado en México y Colombia, la sitúan como una experta en la transformación de modelos educativos y currículo.
Con más de 15 años de experiencia en educación superior, la Dra. Rivas Caicedo ha liderado procesos de transformación institucional desde la docencia, la investigación y la dirección. Este recorrido incluye proyectos de impacto internacional con la Unión Europea, a través del programa Erasmus, e investigaciones en música y educación vinculadas al sector público. En la Universidad Central, ha consolidado su liderazgo como docente en el programa de Estudios Musicales, investigadora y directora de la Escuela de Artes.
Ese bagaje le ha permitido integrar la sensibilidad humana con la exigencia técnica, una visión integral con la que ahora lidera la puesta en marcha de la nueva Vicerrectoría de Desarrollo Académico e Innovación.
En el año en que cumple seis décadas de historia, la Universidad Central marca un hito en su evolución institucional con la creación de la Vicerrectoría de Desarrollo Académico e Innovación. Esta nueva dependencia nace como una apuesta estratégica para consolidar la coherencia y articulación del desarrollo académico, potenciar la innovación educativa y fortalecer la capacidad de evolución de la Institución ante los desafíos globales.
La vicerrectora (e) de Desarrollo Académico e Innovación conversó con Noticentral sobre su visión del liderazgo colaborativo, los desafíos actuales de la educación superior y la apuesta de la Universidad Central por consolidar modelos pedagógicos flexibles que pongan en el centro la innovación y el talento humano.
Puentes entre la reflexión crítica y la acción institucional
NOTICENTRAL: ¿Quién es Luz Dalila Rivas Caicedo?, ¿cómo se define en lo personal, lo profesional y lo académico?
LUZ DALILA RIVAS CAICEDO: Soy una mujer cuyo onto ha sido atravesado por lo pedagógico, el arte y la sensibilidad humana. Mi vida ha estado ligada desde muy temprano a las preguntas por cómo se forma el ser, el ciudadano y la ciudadanía; la creación y la manera en que el conocimiento puede transformar la vida de las personas y de las comunidades. En lo personal, soy alguien que valora mucho la escucha, la conversación y el trabajo con otros. Me gusta construir relaciones de confianza y creo que lo que hacemos en la Universidad depende justamente de nuestra capacidad para encontrarnos y pensar colectivamente.
En lo profesional y académico me defino como una pedagoga y gestora universitaria. Mi trabajo ha consistido en tender puentes entre la reflexión crítica y la acción institucional, entre el pensamiento pedagógico y las decisiones concretas que permiten transformar programas, equipos y proyectos.
Una persona que me conoce muy bien dijo alguna vez que mi forma de trabajar se caracteriza por una “amabilidad disruptiva atravesada por el rigor para hacer las cosas”. Me gustó esa expresión porque recoge algo importante de mi manera de ser: procuro actuar con cercanía y respeto, pero también con un alto sentido de imperancia y con la disposición de asumir retos y desafíos sin temor a la complejidad.
NC: ¿Cómo cree que su trayectoria académica y profesional la ha preparado para liderar esta dependencia?
LDRC: He tenido la oportunidad de conocer ‘La Universidad’ (su concepto y como institución), desde muchos lugares: como docente, investigadora, directora de investigaciones, decana y directora de Escuela de Artes, en esta Universidad. También he liderado y acompañado procesos de creación y renovación de programas de pregrado, maestría y doctorado, así como proyectos de fortalecimiento curricular, de profesores y aseguramiento de la calidad.
Esa experiencia me ha dado una comprensión amplia de cómo funcionan las universidades como casas de conocimiento y como instituciones y, sobre todo, de los desafíos que enfrentan. Mi formación en pedagogía, música y etnomusicología me ha ayudado a desarrollar una mirada integrada. La etnomusicología, en particular, me enseñó a leer contextos a partir de la observación y la escucha comprensiva y reflexiva: con atención; a comprender la complejidad de las relaciones humanas y culturales. Eso ha sido muy valioso para liderar procesos académicos en las organizaciones porque permite reconocer no solo los problemas, sino también las posibilidades y los talentos que existen en cada equipo.
NC: Su formación incluye un doctorado en Pedagogía. ¿Qué aprendizajes de ese proceso han sido más valiosos en su ejercicio como docente y directora de la Escuela de Artes?
LDRC: El proceso de hacer mi doctorado transformó mi manera de comprender la educación y la pedagogía, que además lo hice siendo muy joven. Fue disruptivo para mí. Me permitió entender que la pedagogía no es simplemente un conjunto de métodos, sino una forma de actuar en el mundo, de pensar el conocimiento, las relaciones humanas y la construcción de sentido. Esa perspectiva ha sido fundamental en mi trabajo, no solo en la Escuela de Artes. Me ha permitido consolidar una visión en la que la creación artística es también una forma legítima de conocimiento. La investigación-creación formativa en este sentido, representa una oportunidad muy valiosa para una universidad de docencia y formación profesional, porque integra experiencia, reflexión, práctica, pensamiento crítico y creativo: lugar natural de la innovación.
NC: Más allá del cargo que asume, ¿qué transformación le gustaría impulsar o dejar como legado en la Universidad Central?
LDRC: Quiero contribuir a consolidar una universidad más articulada, dinámica, flexible, cercana a sus estudiantes y profesores. Una universidad capaz de dialogar con su tiempo sin perder su tradición humanista y su compromiso con la formación integral y la innovación.
Quiero fortalecer una cultura académica en la que la innovación se entienda como la capacidad de generar nuevas formas de conocimiento a partir de la exploración de diversas relaciones del aprendizaje y enseñanza, de crear, y en la que la calidad esté muy conectada con la pertinencia y con el sentido de lo que hacemos.
Espacio articulador y de convergencia
NC: ¿Qué significa para usted asumir el cargo de vicerrectora encargada de Desarrollo Académico e Innovación?
LDRC: Asumo este desafío con un profundo sentido de responsabilidad, pero también con mucha expectativa. La Universidad Central tiene una historia importante que le ha permitido consolidar su declaratoria de docencia y formación profesional. Precisamente desde esa identidad veo una gran oportunidad para proyectar su desarrollo académico hacia los desafíos contemporáneos de la educación superior.
Para mí, esta vicerrectoría debe ser un espacio articulador y de convergencia, cercano a las comunidades académicas y capaz de convertir las buenas ideas en transformaciones concretas. Me entusiasma especialmente la posibilidad de fortalecer una visión de innovación entendida como esa dimensión que abre nuevas formas de pensar, crear, aprender y construir conocimiento con sentido.
NC: Desde su experiencia, ¿cómo define el liderazgo y qué principios orientan su trabajo con dependencias académicas?
LDRC: Creo en un liderazgo cercano y ampliamente colaborativo. Escucho, observo y propicio la apertura de espacios de conversación y de confianza. Tengo un alto sentido de agencia y una disposición práctica para resolver problemas. No me angustia la complejidad; al contrario, suelo sentirme cómoda trabajando en escenarios retadores, identificando rápidamente qué se necesita, con quién se puede contar y cómo avanzar.
Trabajo con datos con sentido y conscientes, con evidencia y con equipos de personas altamente comprometidas. Confío mucho en el talento y en el juicio crítico y creativo. Para mí la esencia del liderazgo es propiciar que las personas y los equipos puedan desplegar sus capacidades y ponerlas al servicio de un propósito compartido.
Repensar la universidad con responsabilidad
NC: ¿Cuáles considera que son hoy los retos más urgentes de la educación superior en Colombia y cómo podemos responder a ellos desde el desarrollo académico y la innovación?
LDRC: Uno de los principales retos es responder a la velocidad con la que la sociedad exige cambios en las formas de aprender, construir y producir conocimiento como elemento fundamental para el desarrollo y el progreso, y esto es, en la forma como vemos, actuamos y nos relacionamos con el mundo. La transformación digital, la inteligencia artificial, la inter y transdisciplinariedad y las nuevas demandas sociales nos obligan a repensar la universidad con excesiva responsabilidad.
Pero más allá de los cambios tecnológicos, el desafío de fondo sigue siendo cómo formar personas críticas, éticas, creativas y sensibles. Desde el desarrollo académico y la innovación esto implica construir currículos más flexibles, fortalecer el desarrollo profesoral y promover experiencias de aprendizaje más conectadas con las realidades sociales, culturales y productivas del país.
Arte y ciencia: relación orgánica
NC: Anteriormente ha contado que, desde muy pequeña, estuvo rodeada de música y educación, pero, ¿cuándo descubrió su vocación por estas dos áreas?
LDRC: Creo que mi vocación nació antes de que pudiera nombrarla. Crecí en un hogar donde la música, la lectura y lo pedagógico eran parte de la vida cotidiana. Mis padres han sido una influencia decisiva en esa manera de entender la formación de seres humanos desde y hacia el conocimiento como una experiencia sensible, rigurosa y humana.
Para mí el arte y la ciencia tienen una relación natural y orgánica atravesadas por el ejercicio pedagógico. Entendí que mi camino consistía en acompañar la formación que ayudara a otros a comprender el mundo y a construir su propia voz.
NC: En el plano personal y profesional, ¿con qué sueña hoy Luz Dalila Rivas?
LDRC: Sueño con seguir construyendo trayectos académicos que tengan sentido y que contribuyan realmente a la transformación de las personas y de las comunidades. Me interesa continuar escribiendo, investigando y acompañando procesos que permitan a otros descubrir sus capacidades y desarrollar su potencial. Y en lo personal, sueño con conservar la capacidad de asombro, la sensibilidad frente al arte y la convicción de que la educación sigue siendo una de las herramientas más poderosas para comprender el mundo y transformarlo.
El nombramiento de la Dra. Rivas como encargada de esta Vicerrectoría representa para la Universidad Central la oportunidad de integrar la tradición humanista con una gestión innovadora y estratégica. Con este liderazgo, la Institución da un paso firme hacia la innovación de los procesos formativos en la Universidad.
Verónica Pérez Traviezo y Lina María González
Máster Central
Bogotá, D. C., 15 de mayo de 2026
Imágenes: cortesía Luz Dalila Rivas

