Hacia la equidad: ¿cómo aumentar la participación femenina profesoral?
Desde preescolar hasta bachillerato, las mujeres son las que educan, pero su participación disminuye en el nivel universitario. ¿Por qué sucede?
En Colombia, aunque las mujeres se han destacado en la ciencia y la academia, la brecha de género en la investigación y la docencia en educación superior persiste. Según el Observatorio de la Universidad Colombiana (2022), aunque la participación de mujeres y hombres en pregrado es equitativa, la presencia femenina en la docencia disminuye conforme se asciende en el escalafón académico.
También, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) encontró que la presencia de mujeres en la academia cae a medida que aumenta el nivel educativo. Entre el 2011 y 2014, las mujeres en pregrado correspondían al 63,4 %, pero solo representaban al 25,7 % en doctorado.
Cifras del año 2024 del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) de Colombia, la brecha de género persiste en las aulas universitarias de Colombia: mientras 8.930 hombres dictan cátedra, solo 7.633 mujeres lo hacen. Esta realidad contrasta drásticamente con la educación básica y media, donde las profesoras constituyen la mayoría de la planta docente. Ante este panorama, cabe preguntarse: ¿qué frena el tránsito de las mujeres hacia la enseñanza superior?
Para abordar esta pregunta, hablamos con las profesoras unicentralistas Julia Bedoya Ramírez, del programa de Trabajo Social; Mariana Lizarazo Osorio, coordinadora del Área de Ciencias de la Computación y Matemáticas; y Mary Lee Berdugo Lattke, del programa de Biología, quienes compartieron algunas claves para poder cerrar la brecha de mujeres en la docencia universitaria.
Se debe contar con más referentes académicos femeninos
Además del tránsito de un mayor número de mujeres hacia la enseñanza superior, la docente Julia Bedoya Ramírez señala que es imperativa “la equidad de permanencia y el reconocimiento de competencias y habilidades en cargos académicos”, a través de redes de mentoría y visibilidad en ámbitos como diseños académicos, publicaciones, creaciones literarias e innovación tecnológica.
Estadísticas recientes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) indican que solo el 12 % de académicos investigadores en el mundo son mujeres, una cifra que evidencia la necesidad de crear mecanismos de evaluación profesoral con perspectiva de género. Por eso, se necesita fomentar que las docentes lideren grupos de investigación y espacios de decisión, ya que, “al posicionar a más mujeres en roles de poder académico, no solo equilibramos las cifras, sino que también proporcionamos referentes vitales para las nuevas generaciones de estudiantes, rompiendo el sesgo de género en la autoridad del conocimiento”, opina Bedoya Ramírez.
Unida a esa perspectiva, Mary Lee Berdugo, profesora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Básicas (FICB), señala que la participación femenina disminuye en el nivel de doctorado, lo que impacta directamente en el número de mujeres en la academia.
Por otro lado, citando a la Unesco, indica que las universidades deben ser "plataformas activas" de liderazgo femenino para mitigar la segregación horizontal (pocas mujeres en un mismo campo de conocimiento) y vertical (pocas mujeres en cargos de liderazgo académico). Por eso, para Berdugo no solo es indispensable incentivar el ingreso de mujeres a la academia, sino que “también es necesario desmantelar el ‘efecto tijera’, en el que la participación femenina disminuye drásticamente en niveles de doctorado y cargos de liderazgo”.
Los roles de cuidado tradicionales impactan la trayectoria académica
Reconocer las realidades sociales y personales también permite avanzar hacia la paridad en la docencia universitaria. Según las docentes, las actividades de trabajo de cuidado no remunerado y la maternidad impactan la participación de profesoras en instituciones de educación superior.
La última Encuesta Nacional de Uso del Tiempo muestra que las mujeres dedican más de siete horas diarias a actividades de trabajo no remunerado, incluidas aquellas relacionadas con la academia. De acuerdo con la profesora Bedoya Ramírez, “muchas investigadoras abandonan la carrera docente debido a la falta de políticas institucionales que reconozcan la desproporción en la carga de las labores de cuidado familiar y personal”.
Agrega que “para cerrar la brecha no solo se necesita contratar más profesoras, sino transformar la cultura organizacional para que la maternidad no sea un freno al ascenso a cargos de titularidad. Empezar por ahí puede permitir la proyección de las mujeres en otros ámbitos”.
Incluso, la profesora Mariana Lizarazo añade que muchas profesoras han decidido no ser madres, ya que priorizan su carrera profesional por encima de su vida personal. Esto, más que una situación aislada, es una problemática social que “cultural y socialmente las mujeres no contamos con apoyos para poder llevar los dos roles de forma apropiada”.
Paridad, un asunto más allá de la equidad de género
Otro tema relevante son obstáculos estructurales como las condiciones socioeconómicas y la etnia, que se suman a la discriminación de género que pueden enfrentar algunas mujeres. Mariana Lizarazo, profesora y coordinadora del Área de Ciencias de la Computación y Matemáticas, expresó que la participación de las mujeres en campos de docencia universitaria es clave porque aporta a la calidad académica y la diversidad de pensamiento:
Las profesoras mencionaron que, más allá de las cifras de ingreso, también se deben considerar las condiciones dentro de la academia para garantizar que las mujeres puedan permanecer y avanzar. Reconocer estas brechas y trabajar para eliminarlas es fundamental para construir universidades equitativas en las que se produzca conocimiento plural.
La Universidad Central trabaja activamente por cerrar brechas de género que persisten en la educación superior, convencida de que la presencia y el liderazgo de las mujeres en la academia no solo enriquece las perspectivas educativas, sino que fortalece la producción universitaria y construye una institución más justa para todos.
Programa de Trabajo Social de la Universidad Central
Máster Central

