Jhonny Peña: un bombero que hizo de la ingeniería otra forma de servir
El estudiante de Ingeniería Mecánica de la Universidad Central convierte los desafíos de su labor como bombero en soluciones para ayudar a los demás.
“Yo no quería un título profesional solo para trabajar. Yo aspiraba a que todo lo que aprendiera en la universidad tuviera una aplicación y un beneficio para mi familia, compañeros y comunidad”, dijo Jhonny Peña sobre las razones detrás de su decisión de estudiar Ingeniería Mecánica en la Universidad Central. Aunque ya se desempeñaba como bombero desde 2015, buscó en la ingeniería nuevas herramientas para fortalecer su propósito de vida: servir a los demás.
Mientras atendía emergencias y cumplía sus turnos en el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, Jhonny veía que a su alrededor había miles de posibilidades para diseñar soluciones a los desafíos de sus labores diarias. Imaginaba artefactos capaces de hacer más eficientes los procesos de rescate; sin embargo, necesitaba más conocimientos y una guía. De ahí nació la idea de estudiar una carrera universitaria.
“Cuando intentaba construir lo que tenía en mente, llegaba a un límite y no sabía cómo hacer las cosas. Empezaba con lo que tenía, pero quería formarme para aportar soluciones más allá… la ingeniería me dio las herramientas para encontrarlas”, explicó.
Ingenio que genera soluciones
Durante su paso como estudiante de Ingeniería Mecánica, la Universidad Central fue un gran apoyo para hallar respuestas a sus inquietudes intelectuales. Él quería aprender haciendo y proyectarse como un profesional a quien contrataran por generar soluciones, no solo por conocer aspectos técnicos. Con ese objetivo en mente, las asignaturas de su pregrado le dieron las herramientas para convertir sus ideas en proyectos concretos.
En plena pandemia, Jhonny diseñó y fabricó una máquina de desinfección automática para sus compañeros bomberos. Lo que comenzó como un proyecto académico pronto demostró su utilidad: al finalizar cada servicio, los bomberos solo debían ingresar a una cabina para desinfectar sus trajes sin manipular sustancias químicas, lo que contribuía a reducir posibles riesgos.
El ingenio de Jhonny no se quedó allí: insistió en seguir creando en pro de los demás. Por iniciativa del profesor Aliex Trujillo, quien dictó la materia de Práctica de la ingeniería, debía encontrar solución a algún problema de ingeniería en una plaza de mercado. Por ello, en Paloquemao, en Bogotá, notó el esfuerzo que hacían los trabajadores al cargar bultos de comida y pensó: “¿Por qué no construyo una máquina que les haga más sencillo este trabajo?”.
Con un motor a combustión y cuatro llantas gruesas, Jhonny transformó un carro de supermercado en un artefacto capaz de llevar grandes cantidades de comida sin demasiado esfuerzo. La persona que lo usara solo debía subirse en el borde, apretar un botón y manejar con un manubrio que le incorporó.
Cada vez que sus esfuerzos surtían efecto, el unicentralista se sentía más motivado: “Me daban ganas de seguir desarrollando y creando. El hecho de que algo que imaginé funcionara me hacía sentir orgulloso, lleno… era como el combustible para hacer más, porque yo veía las cosas que podía lograr y pensaba: ‘¿en serio hice esto?’’, expresó con orgullo.
Emprender desde la curiosidad
Cuando cursaba el tercer semestre, Jhonny volcó su vocación de servicio y su capacidad innovadora hacia el emprendimiento. Empezó con la fabricación de diferentes piezas, usando diferentes materiales, como metal, madera, plástico, etc. “Las personas me preguntaban: '¿Usted puede fabricar esto? Es que no hay quien lo haga'. Muchas veces me contaban que las empresas solo trabajaban con madera, metal o plástico. Yo integraba todo".
Jhonny no esperó a tenerlo todo arreglado; no pensó en arrendar un local perfecto o en conseguir una cantidad abundante de recursos para aventurarse en ese nuevo desafío. Compró impresoras 3D y juntó muchos procesos de fabricación para transformación de diferentes materias primas. Así comenzó a aplicarlos a diferentes mercados. Sus decisiones fueron simples y decididas: “Voy a ir aprendiendo y aplicando con lo que tengo”.
Así, su emprendimiento evolucionó hasta convertirse en una expresión de su forma de entender la ingeniería: integrar conocimientos para desarrollar soluciones que mejoren la vida de las personas.
Vivir para servir
Ya sea como bombero, ingeniero o emprendedor, todos los proyectos de Jhonny parten de una profunda vocación de servicio.
Desde muy joven, cuando recién estaba descubriendo su camino, Jhonny se quedó con una idea: "Uno tiene que vincular los gustos y las capacidades que tiene con la posibilidad de ayudar en algo". Esa ha sido la brújula que ha orientado cada una de sus acciones. La universidad, la empresa y la estación de bomberos han sido los medios para lograrlo.
Ahora, cuando está a punto de graduarse, Jhonny se plantea seguir desarrollando herramientas y proyectos que ayuden en emergencias y rescates. También espera mantener su vínculo con la Universidad Central y compartir su experiencia con futuros ingenieros. Para este estudiante unicentralista, la ingeniería es una forma de generar bienestar para otros porque, como él mismo dice, "hay que servir para vivir".
Lina María González
Bogotá, D. C., 8 de julio de 2026
Imagen: cortesía Jhonny Peña

