|
|
La Superintendencia de Industria y Comercio concedió la patente a un sonómetro desarrollado por el grupo de investigación en Contaminación Ambiental por Ruido Universidad Central (Caruc). El prototipo obtuvo este importante reconocimiento el 30 de abril, luego de dos años de una investigación que fue motivada al percibir los altos niveles de ruido a los cuales están sometidos los universitarios.
|
Un grupo de ingenieros de la Universidad Central recibió la patente de modelo de utilidad por su creación titulada “Sonómetro codificado con código de colores”. La mención fue otorgada por el desarrollo de un dispositivo que mide la contaminación por ruido y que, a su vez, está enmarcado en un proyecto que incluye un componente pedagógico y de investigación.
“La concesión de esta patente nos va a permitir contar con un invento protegido que servirá de herramienta para el trabajo con la sociedad. A su vez podremos ser tenidos en cuenta como inventores innovadores para futuros convenios, y esto nos permitirá desarrollar muchas de las ideas que tenemos en curso”, asegura Marina Rodríguez, profesora del Departamento de Ingeniería Ambiental, de la Universidad Central y directora del proyecto Caruc.
El proyecto en mención incluyó la elaboración de mapas base georreferenciados para la identificación de las fuentes generadoras de ruido; selección de puntos de monitoreo; medición de niveles de ruido en la zona centro en la mañana, tarde y noche; manejo estadístico y límites de confianza de los registros para niveles sonoros y el análisis y la determinación de zonas de conflicto. De esta manera se construyó el proyecto, que además se ha convertido en una campaña activa, denominada “¡No más ruido! Aprenda a disfrutar del silencio”.
A diferencia de otros tipos de contaminación, la acústica o auditiva no se acumula, se traslada o se mantiene en el tiempo; sin embargo, está comprobado que afecta la calidad de vida. La exposición a grandes niveles de decibeles puede desencadenar problemas físicos como hipertensión, alteración del sistema circulatorio, enfermedades cardíacas, cefalea, dilatación de las pupilas y disminución de la capacidad auditiva. En el ámbito psicológico, las consecuencias incluyen perturbación del sueño y del descanso, delirio, paranoia, estrés, fatiga, neurosis, depresión, efectos sobre el rendimiento y dificultades para la comunicación oral, además de que afecta de forma significativa la concentración.
El sonómetro tiene capacidad para medir hasta 70 decibeles: grado máximo de contaminación por ruido en el mundo. Aunque en países como España el confort auditivo es de 55, los estudios demuestran que el nivel de tranquilidad oscila entre 20 y 30 decibeles.
“Con esta patente hemos escalado uno de los primeros peldaños que el proyecto había dimensionado. En la segunda etapa crearemos otro prototipo, que se encuentra en trámites de patente, para lo cual ya estamos escribiendo el documento correspondiente. Este es un logro valioso, aunque para nosotros lo más importante es que la comunidad lo conozca no solo por su tecnología sino por su pedagogía, para así cambiar nuestros hábitos en relación con la contaminación auditiva”, concluye Rodríguez.
Coordinación de Comunicaciones
Bogotá D.C, 23 de mayo de 2013
Imágenes Departamento de Comunicación y Publicaciones
Comentarios
|