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Motivada por sus padres decidió viajar a Bogotá, donde adelantó estudios de inglés y secretariado ejecutivo, y trabajó en una empresa de transportes como secretaria y asistente de gerencia. Allí nació la idea de crear una entidad especializada en la entrega segura y oportuna de documentos y carga liviana, idea que cristalizó con el concurso de su hermano Jesús. Después de desechar varios nombres, la razón social que la identificaría sería SERVIENTREGA. En un comienzo Luz Mary realizó su actividad empresarial en horas de descanso. Tras las primeras incursiones y al comprobar que su proyecto era viable, decidió renunciar a la empresa de transportes y dedicarse a realizar su sueño. Al tiempo que crecía la organización, crecieron también sus conocimientos: en 1992 obtuvo el título de Administradora de Empresas de la Universidad Central. UNIVERSIDAD CENTRAL : ¿Por qué decidió estudiar Administración de Empresas en la Universidad Central? LUZ MARY : El estudiar Administración de Empresas se lo debo a mis padres, que en cierta forma tienen la vena de empresarios del campo. Para escoger el lugar donde iba a estudiar hice un cuadro de todas las universidades que tenían esta carrera. Elegí la Universidad Central por su política de formación del profesional con un claro sentido de compromiso con el país, siempre con la visión del dirigente o ejecutivo que sale a formar su propia empresa, no la del que se conforma con graduarse para ingresar al mercado laboral. UC: ¿Qué recuerda de la Universidad Central? LM: Yo no tuve mucho tiempo para compartir con profesores y compañeros, porque alternaba el estudio con el trabajo. Me fue muy difícil ir a bibliotecas, comprar libros o sacar fotocopias. Por esto, lo más importante para mí era asistir puntualmente a las clases, que en mis condiciones, tenían un valor definitivo. No olvido algunos maestros muy buenos, que deben recordarme porque fui muy exigente con ellos. Tampoco, que el aspecto deportivo era relevante en la Universidad. Fui integrante del equipo de baloncesto. UC: ¿Qué sugerencias tiene para la Casa de Estudios donde culminó su carrera profesional? LM: Los alumnos deben conocer a fondo la filosofía del claustro y reafirmar su sentido de pertenencia a éste, el cual, considero, debe hacerse extensivo a los ex centralistas. Finalmente, creo que es inaplazable la creación de un fondo empresarial en el que cada uno consigne una suma mínima periódicamente. De esta manera, no sólo se propicia la cultura del ahorro, sino que el alumno puede contar con el dinero para realizar su proyecto de práctica empresarial. UC: ¿Recuerda una anécdota especial de la Universidad? LM: Muchas. Cuando paso por la Universidad Central me invade una gran nostalgia, la siento como parte de mi sangre. Recuerdo especialmente que apenas salía de una clase, me preguntaba: ¿cómo aplico esto en la empresa? Normalmente encontraba la respuesta y lo hacía. El conocimiento es el alimento de la mente y lo que no se aplica se olvida. UC: Además de ser la presidenta de Servientrega, ¿qué otras actividades realiza? El carácter de empresario también está dado por la conciencia social y el aporte a la comunidad. Me intereso por diversos sectores de la población, especialmente por el campesino y la mujer. Actualmente presido la Asociación de Empresarios Boyacenses, ente que promueve y desarrolla las potencialidades empresariales de Boyacá; y la Fundación Mujeres de Éxito, que promueve la equidad de género, la autonomía y la autogestión. Allí trabajamos con mujeres de todas las clases sociales. Contamos con los programas Jardín y Vida, para la infancia; Luz y Vida, organización que aglutina a la mujer adulta, y Sabio Porvenir, para las personas de la tercera edad. UC: ¿Qué significa ser la presidenta de una de las empresas más importantes del país? LM: Trabajo, responsabilidad, disciplina, compromiso con mi país. Una manera de trascender, de hacer historia, de dejar una huella, y un ejercicio para conservar la humildad. UC: ¿Puede usted compartir la clave de su éxito profesional? LM: Son varias: conocer las fortalezas propias, querer lo que se hace y formar equipo con la gente que te respalda. No buscar poderes distintos a los que tenemos en Servientrega: el de Dios y el de nuestro trabajo. UC: ¿Tiene algún mensaje para los estudiantes centralistas? LM:
Que su mentalidad sea la de un alumno y un maestro a la vez; es decir,
que estén siempre dispuestos a aprender, pero al mismo tiempo
a transmitir sus conocimientos. Les recomiendo que aprovechen al máximo
este momento irrepetible: la vida universitaria. Pero no sólo
para la rumba. Hay que explotar la creatividad y la fuerza de la juventud
para iniciar grandes proyectos de vida. A veces los jóvenes dejan
todo para “demasiado” tarde y no piensan en el futuro. Es
ahora, con las pilas bien puestas, cuando se debe trabajar en serio.
Y como dicen los japoneses: “El que menos come y duerme, vive
más”.
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